Las chaquetas de cuero tienen una larga y rica historia, se crearon por razones prácticas a principios del siglo XX, y luego se perfeccionó para su uso por el personal militar durante la Segunda Guerra Mundial. En la década de 1950, los iconos de Hollywood empezaron a llevar chaquetas de cuero para emular la estética militar, popularizando la prenda como una declaración de moda. Desde las clásicas cazadoras de aviador hasta los diseños contemporáneos y ornamentados, las chaquetas de cuero han mantenido su estatus de básico atemporal de vestuario, y parece que seguirán haciéndolo en el futuro inmediato.
Mantener la calidad de su chaqueta de cuero requiere una limpieza y un cuidado adecuados para garantizar que permanezca en su armario.
Cuidado de la chaqueta de cuero
Para mantener tu chaqueta de cuero flexible, suave y limpia, es fundamental tratarla como el objeto de valor que es. El primer paso es leer atentamente la etiqueta del fabricante, ya que puede contener instrucciones de cuidado específicas para el cuero. Puede incluir instrucciones sobre la frecuencia con la que debe impermeabilizarse o cuidarse la chaqueta. Además, hay algunas pautas generales que se pueden seguir para mantener la calidad de su chaqueta de cuero.
Mantén tu chaqueta seca.
Es importante no llevar la chaqueta de cuero cuando hace mal tiempo. Si se moja, hay que secarla rápidamente antes de guardarla.
Cuelga bien la chaqueta.
Para evitar arrugas y grietas en el cuero de la chaqueta, es importante no dejarla doblada demasiado tiempo. En su lugar, cuélgala en una percha ancha, preferiblemente acolchada, en un armario bien ventilado. Debe evitarse la luz solar directa, ya que puede decolorar rápidamente la chaqueta, sobre todo si es de ante. También deben evitarse las perchas de alambre para evitar que se formen extraños bultos en los hombros. Una vez colgada, conviene dejar espacio para la chaqueta en el armario, y no guardarla entre muchos otros abrigos.
Mantén la chaqueta alejada del calor.
Cuando se expone al calor, el cuero pierde su humedad y se vuelve quebradizo, llegando a agrietarse. Por lo tanto, es esencial mantener la chaqueta de cuero alejada de radiadores o rejillas de ventilación que emitan calor. Tampoco es aconsejable planchar las chaquetas de cuero uno mismo.
Utiliza un producto para el cuidado del cuero.
Aunque el cuero pierde naturalmente parte de su humedad con el tiempo, la aplicación de un acondicionador de cuero fiable en cuero tratado puede prolongar considerablemente su vida útil.
No limpies en casa.
Si no tiene la experiencia necesaria o si no teme causar daños irreversibles a su chaqueta de cuero, no es recomendable que intente limpiarla usted mismo. A pesar de que algunas etiquetas de limpieza indican que las chaquetas de cuero pueden lavarse a máquina, es imprescindible actuar con precaución, ya que el más mínimo error puede provocar daños graves.
No cuelgues nada en la chaqueta.
Es importante señalar que no se recomienda aplicar distintivos adhesivos sobre ante o cuero. Si se intenta retirar el distintivo, existe un riesgo importante de que el tejido se despegue involuntariamente o, en el peor de los casos, de que queden restos de adhesivo.
Limpieza profesional de chaquetas de cuero: cuándo, por qué y cómo
Es aconsejable que lleves tu chaqueta de cuero a un profesional al menos una vez al año, o con más frecuencia si la usas a menudo, aunque la hayas cuidado bien. Un limpiador profesional especializado en chaquetas de cuero podrá determinar el método de limpieza adecuado (limpieza en seco o en húmedo) en función de factores como el tipo de cuero, el color y el estilo, y también sabrá cómo eliminar eficazmente las manchas, especialmente las más resistentes, como las de tinta.
Si su chaqueta de cuero está descolorida, agrietada o sucia, recurra a los servicios de un limpiador de cuero profesional para devolverle su antiguo esplendor. Gracias a su experiencia, la chaqueta quedará reluciente y cualquier desperfecto podrá repararse para que puedas disfrutar de ella durante muchos años.